Cómo ponerle un bozal a un perro: guía en 3 pasos

Comment mettre une muselière pour chien

El uso del bozal no es obligatorio para todos los perros. Sin embargo, enseñar a tu compañero a llevarlo desde una edad temprana es una verdadera ventaja, tanto para su seguridad como para tu tranquilidad en el día a día.

Nunca sabes cuándo tu perro necesitará llevar bozal: una visita al veterinario, un trayecto en tren o incluso un trabajo de comportamiento. Es mejor enseñarle antes de que realmente lo necesite.

¿Cómo medir un bozal para perro?

Elegir la talla correcta de bozal es indispensable. Un bozal demasiado pequeño será incómodo, mientras que uno demasiado grande corre el riesgo de no cumplir su función.

Para tomar las medidas de tu perro, utiliza una cinta métrica flexible.

1. Mide la longitud del hocico

Mide la distancia entre la punta de la trufa y la línea de los ojos.

2. Mide el contorno del hocico

Mide la circunferencia de la parte más ancha del hocico, justo debajo de los ojos, con la boca cerrada.

No aprietes demasiado la cinta: deja un ligero margen para que el bozal sea cómodo.

3. Mide la altura del hocico

Con ayuda de una regla, mide la altura del hocico en su punto más alto.

4. Mide la anchura del hocico

Termina midiendo la anchura del hocico en su punto más ancho.

Compara con la guía de tallas

Una vez tomadas todas las medidas, consulta la guía de tallas del fabricante para elegir el bozal más adaptado a tu perro.


¿Cómo hacer que acepte el bozal?

Tu perro no disfrutará naturalmente de llevar un bozal. Es totalmente normal: está descubriendo un objeto nuevo en su hocico.

El objetivo es, por tanto, hacerle asociar el bozal con algo positivo mediante el refuerzo positivo.

Antes de empezar, hazte con un bozal de cesta flexible, ideal para el aprendizaje puesto que permite al perro tomar premios.

Etapa 1: Que meta el hocico

Toma una golosina y pásala a través del bozal.

Por glotonería, tu perro irá naturalmente a buscar la recompensa metiendo su hocico en el interior.

Repite este ejercicio varias veces sin intentar abrocharle el bozal.

Etapa 2: Cerrar y retirar inmediatamente

Cuando tu perro meta fácilmente el hocico en el bozal, abróchalo solo unos segundos.

Retíralo inmediatamente, después recompénsalo.

El objetivo es que entienda que no hay nada desagradable en llevar un bozal.

Etapa 3: Aumentar progresivamente la duración

Una vez que tu perro acepte el bozal, déjaselo puesto unos minutos en un entorno tranquilo y familiar.

Continúa recompensándolo regularmente mientras lo lleve puesto.

Poco a poco, aumenta la duración de las sesiones.

Un pequeño consejo

Para que tu perro olvide completamente su bozal, proponle una actividad que le guste:

  • un paseo;
  • una sesión de educación;
  • juegos;
  • una sesión de búsqueda de premios.

Asociará rápidamente el bozal con momentos agradables.

¿Por qué un perro lleva bozal?

Al contrario de las ideas preconcebidas, un perro no lleva necesariamente bozal porque sea agresivo.

Puede utilizarse en muchas situaciones:

Cómo poner un bozal para perro
  • Para cumplir con la ley, si tu perro pertenece a la categoría 1 o 2.
  • Para cumplir con el reglamento de ciertas compañías de transporte (tren, ferry, teleférico...).
  • Para asegurar una situación delicada, como una consulta veterinaria o una cura.
  • Para trabajar un problema de comportamiento, asegurando al mismo tiempo el entorno durante el aprendizaje.

¿No sabes qué modelo elegir? Descubre cómo elegir el bozal adecuado para tu perro según su morfología y tu uso.




¿Cuánto tiempo se tarda en enseñarle a mi perro a usar el bozal?

Todo depende del perro.

Algunos lo entenderán en pocos días, mientras que otros necesitarán varias semanas.

Lo más importante es respetar su ritmo y no saltarse etapas.

Es también por esta razón que aconsejamos comenzar este aprendizaje lo antes posible. Así estarás listo el día que tu perro realmente deba llevar bozal.

¿Cuánto tiempo se puede dejar un bozal a un perro?

El menor tiempo posible.

La duración depende totalmente de la situación.

Por ejemplo:

  • unos minutos durante una consulta veterinaria;
  • varias horas durante un trayecto en tren si el reglamento lo impone;
  • el tiempo necesario para trabajar un ejercicio de comportamiento con total seguridad.

Fuera de estas situaciones, tu perro no tiene motivo alguno para llevar bozal.

El bozal es una herramienta puntual, no un accesorio que el perro deba llevar todo el día.

Descubre nuestra selección de bozales adaptados a tu necesidad.

Gracias por tu lectura.

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