Enseñar a tu perro a acudir a la llamada con una correa larga: en 5 minutos al día
La llamada es, sin duda, la orden más importante que debes enseñar a tu perro. Puede salvarle la vida, además de evitar numerosas situaciones peligrosas en el día a día.
También es uno de los ejercicios más difíciles de dominar. Incluso un perro con una llamada excelente puede distraerse a veces por su entorno.
¿La buena noticia? No necesitas dedicarle una hora al día. 5 minutos de entrenamiento diario son suficientes, siempre y cuando seas constante.
Para enseñar la llamada eficazmente, la correa larga es una herramienta indispensable.
¿Cómo trabajar bien la llamada con una correa larga?
Antes de empezar, equípate con:
- una correa larga de 15 metros;
- un arnés;
- algunas golosinas o el juguete favorito de tu perro.
A continuación, elige un entorno tranquilo y seguro, como tu jardín o un parque poco concurrido.
Paso 1: los inicios
Empieza de forma sencilla.
Engancha la correa larga al arnés de tu perro y aléjate unos diez metros.
Llámalo con la palabra que hayas elegido:
- «Al pie»
- «Ven»
- o cualquier otra orden que utilices siempre de la misma manera.
Nunca arrastres a tu perro hacia ti. La correa larga sirve únicamente para recordarle que debe volver mediante ligeros impulsos.
En cuanto llegue a tu altura, recompénsalo generosamente:
- golosina;
- caricia;
- juego.
Nuestro consejo
Nunca repitas la orden varias veces.
Dala una sola vez.
Si tu perro no vuelve, utiliza la correa larga para ayudarlo. De lo contrario, corres el riesgo de enseñarle que puede esperar a la tercera o cuarta llamada antes de volver.
No tires de la correa hasta que esté a tu pie, sino que haz ligeros impulsos para captar de nuevo su atención.
Descubre el error que no debes cometer con la correa larga.
Paso 2: las distracciones estáticas
Tu perro asocia ahora tu orden con el hecho de volver hacia ti.
Es hora de añadir un poco de dificultad.
Pide a alguien cercano que sostenga una golosina o un juguete (según sus preferencias) frente a tu perro sin dárselo.
A continuación, llama a tu perro exactamente como en el primer paso.
El objetivo es que abandone voluntariamente la distracción para volver hacia ti.
Una vez que haya vuelto:
- recompénsalo;
- y deja que vuelva hacia la distracción.
Tu perro comprenderá que al volver cuando se le llama, no pierde necesariamente lo que le interesa.
Paso 3: las distracciones en movimiento
Pasemos al siguiente nivel.
Utiliza esta vez una distracción en movimiento, por ejemplo, una pelota.
Lánzala y llama inmediatamente a tu perro.
Deberá interrumpir su persecución para volver hacia ti.
En cuanto vuelva, recompénsalo y autorízalo a volver a buscar su pelota.
Atención
No esperes a que tu perro esté lanzado a máxima velocidad.
Llámalo desde el inicio de su carrera para evitar cualquier riesgo de lesión, tanto para él como para ti.
Paso 4: ir más allá
Tu perro empieza ahora a entender bien la llamada.
Intenta algunas llamadas sin correa larga, siempre en un entorno seguro.
Observa después las situaciones en las que todavía tiene dificultades.
Por ejemplo:
- cuando ve a otro perro;
- cuando huele algo muy interesante;
- cuando ve a un corredor o una bicicleta.
Vuelve a trabajar precisamente esas distracciones con tu correa larga.
Es enfocándote en sus dificultades como conseguirás una llamada fiable.
Opta por una correa larga para perro plana, mucho más resistente al desgaste.
Errores que evitar
Para progresar más rápidamente, evita estos errores frecuentes:
- repetir la orden varias veces;
- utilizar la correa larga para arrastrar a tu perro hacia ti;
- trabajar durante sesiones largas;
- regañar a tu perro cuando vuelva (incluso si ha tardado).
Tu perro debe asociar siempre la llamada con algo positivo.
Conclusión
Tu perro aprenderá a su propio ritmo.
Con paciencia puede aprender todo.
No te enfades nunca, aunque tengas la impresión de que retrocede. El aprendizaje nunca es perfectamente lineal.
No sirve de nada trabajar la llamada en sesiones largas, es mucho más eficaz hacerlo solo 5 minutos al día.