7 consejos para refrescar a tu perro en verano
Lo esencial:
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Los perros regulan su temperatura principalmente jadeando y solo sudan a través de sus almohadillas, lo que los hace especialmente sensibles a temperaturas superiores a los 30 °C.
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En verano, el asfalto puede superar los 50 °C y causar quemaduras en cuestión de minutos. No olvide que su perro está mucho más cerca del suelo que usted.
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Una hidratación regular y paseos en las horas más frescas del día permiten reducir drásticamente el riesgo de golpe de calor.
En verano, nuestros fieles compañeros no regulan su temperatura corporal de la misma manera que nosotros.
Los periodos de mucho calor o de ola de calor pueden volverse rápidamente incómodos, incluso peligrosos, si no se gestionan bien.
Afortunadamente, unas cuantas reglas simples permiten que su perro pase el verano con total seguridad. A cambio, a veces habrá que adaptar ciertos hábitos bien arraigados en su vida cotidiana.
Cada perro es diferente: algunos soportan mejor el calor que otros. Sin hablar solo de raza, la edad, el estado de salud, el peso, el color del pelaje o incluso el nivel de actividad influyen fuertemente en su sensibilidad a las altas temperaturas.
Manténgase atento al comportamiento de su compañero para aprender a reconocer sus límites.
¿Cómo refrescar a su perro cuando hace demasiado calor?
1. Ofrézcale lugares frescos
Durante el paseo
Privilegie los caminos con sombra, las zonas boscosas y los lugares donde su perro pueda acceder a puntos de agua naturales como arroyos, ríos o el mar.
Un chaleco refrescante también puede ser una excelente solución para los perros sensibles al calor.
En casa
Las corrientes de aire, los ventiladores, el suelo de baldosas o incluso las alfombras refres
cantes son aliados valiosos.
Deje siempre que su perro elija el lugar donde desea descansar: buscará
naturalmente las zonas más frescas de su entorno.
2. No pasee a su perro en pleno día
En periodos de mucho calor, evite absolutamente los paseos en las horas más calurosas del día.
El asfalto puede alcanzar temperaturas superiores a los 50 °C y causar quemaduras en las almohadillas en solo unos minutos.
Si usted no puede poner su mano en el suelo durante varios segundos, su perro no debería caminar por ahí.
Además, tenga en cuenta que su perro mide más o menos 50 cm a la cruz, por lo que está muy cerca del suelo y de sus temperaturas extremas.
Privilegie las salidas temprano por la mañana, idealmente antes de las 7 h, y por la noche después de las 18 h o cuando las temperaturas comiencen a bajar.
3. Reduzca los esfuerzos físicos
Su perro disminuirá naturalmente su actividad cuando las temperaturas aumentan. Este comportamiento es perfectamente normal.
No le fuerce a correr, jugar o esforzarse más de lo que él desea. Respetar su ritmo le permite gestionar mejor su temperatura corporal.
También es frecuente que tenga menos apetito durante los periodos calurosos. Mientras se mantenga en buena salud y conserve una hidratación suficiente, una ligera bajada en el consumo de comida generalmente no es preocupante.
4. La hidratación: un papel esencial
Parece evidente, pero este consejo a veces se descuida: su perro debe tener acceso a agua fresca permanentemente.
Durante sus salidas, piense en llevar una botella para perros y ofrézcale beber regularmente, incluso si no lo pide.
En casa, renueve frecuentemente el agua de su cuenco para que se mantenga fresca y agradable de beber. También puede colocar varios puntos de agua en diferentes habitaciones de la casa.
5. Un cepillado regular es indispensable
El pelaje de su perro constituye una auténtica protección térmica, tanto contra el frío como contra el calor. También desempeña un papel de protección contra los rayos del sol.
Al contrario de una creencia popular, rapar a un perro generalmente no es una buena solución. Incluso puede disminuir su capacidad para protegerse del calor y aumentar los riesgos de quemaduras solares.
En cambio, un cepillado regular es altamente recomendado. Permite eliminar los pelos muertos, airear el pelaje y favorecer una mejor circulación del aire a nivel de la piel.
Para los perros de pelo largo o muy denso, un cepillado diario (hasta 2 veces al día) puede ser particularmente beneficioso durante el verano.
Consulte nuestros cepillos para perro.
6. Los juguetes de ocupación... ¡congelados!
Si su perro pasa gran parte del día dentro de casa —lo cual es a menudo preferible durante los episodios de ola de calor— es importante seguir estimulándolo mentalmente.
Los juguetes de ocupación pueden colocarse en el congelador para combinar enriquecimiento y frescura.
Algunas ideas:
- Una alfombra de lamido rellena de yogur natural sin azúcar y luego congelada.
- Un Kong relleno de paté, queso crema apto para perros o comida húmeda congelada.
- Premios helados especialmente diseñados para perros.
- Trozos de fruta compatibles con su alimentación (sandía sin pepitas, melón, pepino) servidos bien frescos.
Una actividad tranquila y refrescante suele ser mucho más adecuada que una sesión de juego intensa durante el mucho calor.
7. Evite los esfuerzos prolongados, incluso a la sombra
La sombra reduce la exposición directa al sol, pero no elimina los riesgos relacionados con el calor.
Incluso en un parque sombreado o en el bosque, su perro puede subir rápidamente de temperatura si juega intensamente o corre durante un largo periodo.
Limite las sesiones de juego a 10 o 15 minutos y observe atentamente su comportamiento. Unos jadeos excesivos, una fatiga inusual, desplazamientos más lentos o una búsqueda constante de frescura son señales de que es hora de hacer una pausa.
Prevea siempre momentos de recuperación en un lugar fresco y ofrézcale agua regularmente.
En caso de mucho calor, privilegie las actividades tranquilas como los ejercicios de observación, la búsqueda de premios, los juegos de olfato o los juguetes de ocupación en lugar de los juegos de lanzar o las carreras repetidas.
A tener en cuenta: Temperatura dentro de un coche estacionado al sol

| Temperatura exterior | Después de 5 min | Después de 15 min | Después de 30 min |
| 20° C | 25°C |
30°C | 36°C |
| 25°C | 30°C | 38°C | 46°C |
| 30°C | 35°C | 44°C | 54°C |
| 35°C | 41°C | 50°C | 61°C |
Incluso con las ventanillas entreabiertas, la temperatura interior aumenta muy rápidamente.
No existe ninguna duración "sin riesgo" para dejar a un perro en un coche en verano, ni siquiera por unos minutos.
¿Cómo sudan los perros en verano?
A diferencia de los humanos, los perros no sudan por todo su cuerpo.
Sus glándulas sudoríparas se sitúan principalmente a nivel de las almohadillas, lo que solo les permite evacuar una pequeña cantidad de calor.
El jadeo: su principal sistema de enfriamiento
Para regular su temperatura corporal, los perros utilizan principalmente el jadeo.
Cuando respiran rápidamente, la humedad presente en su lengua, en su boca y en sus vías respiratorias se evapora. Este fenómeno ayuda a su organismo a disipar el exceso de calor.
Es por eso que un perro:
- Jadea más cuando hace calor.
- Respira más rápido después de un esfuerzo.
- Busca naturalmente lugares frescos para descansar.
¿Por qué son más sensibles al calor?
El sistema de enfriamiento del perro es mucho menos eficaz que la sudoración humana.
Cuando las temperaturas se vuelven muy elevadas o el esfuerzo es demasiado importante, su organismo puede tener dificultades rápidamente para evacuar el calor.
Es por esta razón que los perros están particularmente expuestos a los riesgos de golpe de calor, especialmente en periodos de ola de calor.
Paseos en las horas frescas, acceso permanente al agua y limitación de los esfuerzos físicos son, por lo tanto, esenciales para ayudarlos a pasar el verano con total seguridad.
El golpe de calor en el perro

Cuidado con el golpe de calor, es una urgencia veterinaria que puede poner la vida de su perro en peligro en muy poco tiempo.
Síntomas de golpe de calor
Las señales de alerta son:
- Jadeo muy importante y continuo.
- Saliva abundante y espesa.
- Fatiga extrema.
- Desorientación.
- Vómitos o diarrea.
- Dificultades para desplazarse.
- Pérdida de conocimiento.
Golpe de calor en el perro: ¿qué hacer?
Lleve inmediatamente a su perro al veterinario más cercano, es una urgencia vital. Para transportar a su fiel compañero, enróllelo en una toalla fresca y húmeda.
Ante un golpe de calor, cada minuto cuenta. Su veterinario pondrá en marcha los cuidados necesarios para proteger los órganos más sensibles y limitar el riesgo de daños irreversibles.
Ayuda memoria: 10 soluciones eficaces para refrescar a su perro en verano
| Solución | Explicación |
| Dejarle agua fresca a voluntad | Una buena hidratación ayuda al perro a regular su temperatura corporal y limita los riesgos de golpe de calor. |
| Pasear al perro en las horas más frescas | Privilegie las salidas temprano por la mañana y por la noche para evitar el mucho calor y el asfalto ardiente. |
| Utilizar una alfombra refrescante | Colocada en su lugar de descanso, absorbe una parte del calor corporal y proporciona una sensación de frescura inmediata. |
| Dejar que el perro se bañe | Los baños en un lago, un río o el mar son excelentes formas de refrescarlo naturalmente. |
| Limitar los esfuerzos físicos | Los juegos intensivos, carreras y largas caminatas aumentan drásticamente la temperatura corporal. |
| Mantener la vivienda fresca | Cierre las persianas durante las horas más calurosas y favorezca las corrientes de aire para conservar una temperatura agradable en el interior. |
| Usar un chaleco refrigerante | Ideal para los paseos de verano, ayuda al perro a soportar mejor el calor gracias a la refrigeración por evaporación. |
| Ofrecer juguetes de ocupación congelados | Un Kong o una alfombrilla de olfateo metidos en el congelador permiten tanto ocupar como refrescar a su perro durante varios minutos. |
| Mojar la barriga, las patas y las almohadillas | Estas zonas con poco pelo favorecen el intercambio térmico y permiten bajar su temperatura progresivamente. |
| Buscar sombra en el exterior | Las zonas con sombra permiten al perro protegerse del sol y mantenerse más fresco. |
Conclusión
El verano no debe impedir que su perro disfrute de su día a día, pero es fundamental adaptar ciertos hábitos cuando las temperaturas suben. Pasear en las horas de menos calor, una hidratación suficiente, zonas de descanso a la sombra y una actividad física moderada son gestos sencillos que contribuyen a su bienestar.
¡Gracias por su lectura!



